El cine de consumo que estamos viendo en la última década es criticado por su falta de originalidad. Demasiados remakes, historias poco trabajadas, pocas ganas de arriesgar y en general, todo el mundo está de acuerdo en que el cine comercial es más de usar y tirar que nunca. Claro, que, luego llega una obra maestra como Sucker Punch que incumple todas estas normas, el público y la crítica le dan la espalda. TENEMOS EL PUTO CINE DE MIERDA QUE NOS MERECEMOS.

Recuerdo que cuando salieron las primeras informaciones sobre esta película, instintivamente me puse a buscar la fuente original. ¿Estaba basada en un comic, en unos dibujos animados, o en un videojuego? El hecho de que estuviese co-escrita y dirigida por Zack Snyder tampoco me hacía pensar que me encontraba ante un producto 100% original. ¡Gran error! Se trata de una película que no está inspirada en ningún concepto anterior. Posteriormente el aluvión de críticas negativas que recibió Sucker Punch después de su estreno me hicieron desistir de ver esta película en el cine. ¡Otro gran error! ¿Cuándo voy a aprender que no hay que hacer caso de las opiniones de nadie y que simplemente hay que seguir el instinto de uno mismo?

Sucker Punch es una complejisima historia, que sucede en tres niveles diferentes. En primer lugar tenemos la realidad, que se desarrolla en un frío hospital psiquiátrico en el que es ingresada Babydoll, una jovencita acusada de haber asesinado a su hermana menor. La muchacha va a ser lobotomizada. Para proteger su mente de la cruda realidad desarrolla una fantasía en la que ella está trabajando en un burdel/cabaret junto a otras chicas. Este es el segundo nivel en el que se desarrolla la película, mucho más colorido y alegre que el primero. Y finalmente llegamos a la última frontera, en la que Babydoll y sus amigas se convierten en superheroinas capaces de luchar en las batallas más sangrientas, ya sea en la Segunda Guerra Mundial, en un castillo medieval con sus orcos y sus dragones, o incluso e un tren que parece que circula en una de las lunas de Saturno. Babydoll y sus amigas viven estas ensoñaciones como parte de una misión que deben completar para recuperar varios objetos que necesitan para poder escapar del burdel/institución mental. ¿Lo conseguirán?

Tampoco podemos dejar de lado la increíble dirección artística de esta peli. Todos los detalles están cuidados con mimo. Y la música es también otra parte esencial de la obra. Pero todas estas cuestiones técnicas y artísticas mejor no os las destripo. Sucker Punch merece ser descubierta. Hay que ver esta película ¡Hay que verla!

Zack Snyder nos ha entregado una película realmente arriesgada y nadie la ha querido. ¡No lo entiendo! Yo sólo espero que el tiempo ponga en su lugar a esta magnífica película. ¿Será en Blade Runner del siglo XXI? Y sobre todo me gustaría que a Zack Snyder le dejasen trabajar en más proyectos originales.