En los años 80 el cine hecho en España ya había pedido su conexión con el género fantástico, y unos pocos valientes como Juan Piquer Simón continuaban apostando por las películas de terror, ciencia ficción o fantasía mientras el gobierno del Estado Español promovía el cine «de hablar». Por eso Slugs, muerte viscosa (1988), es una película a la que tenemos un cariño especial, ya que se estrenó en un momento muy delicado para el género en España y además de ser un éxito en el momento de su estreno, consiguió traspasar fronteras y hoy en día es una auténtica joya del fantástico Made in Spain. Y no nos cabe duda de que esta película tiene un slogan promocional difícil de olvidar: PENETRAN… SE DESLIZAN… MATAN

slugs04¡Pero si son una monada!

La película se rodó en Usalandia, ya que desde el principio la intención de J.P. Simón era la de hacer una película que funcionase en cualquier mercado, y por aquel entonces lo que se llevaba era el cine de terror con generosas dosis de gore y desnudos que llenaban las salas de adolescentes con ganas de diversión. Y Slugs, muerte viscosa, va bien servida de estos ingredientes. La sangre, las tripas y las babas son los tres pilares sobre los que se sostiene esta locura de película.

La acción se sitúa en un pueblecito norteamericano. Los protagonistas son tres aburridos matrimonios que quedan para tomar café irlandés en el disco-pub. Cuatro de estas seis personas ocupan puestos de alta responsabilidad en esta diminuta localidad: uno es el sheriff, su esposa es la profesora del instituto, otro es el concejal de sanidad o algo parecido que le da potestad para meterse en las alcantarillas del pueblo sin necesidad de pedir permiso, y finalmente tenemos a un importante hombre de negocios. Quedan dos personajes de esta lista de seis que no tienen relevancia: las esposas de los dos últimos señores descritos. Alguien se debió dar cuenta de que la película iba a quedar demasiado adulta con estos personajes y por eso luego se añadió una subtrama protagonizada por una pandilla de adolescentes cuyo único propósito es beber, follar y ser devorados por las babosas.

slugs03Se lo comen todo

El caso es que, sin razón aparente, comienzan a suceder unas asquerosas muertes en el tranquilo pueblo. Un tipo a punto de ser desahuciado que vive entre toneladas de basura aparece un buen día convertido en un esqueleto putrefacto. La causa es un nido de babosas repelentes que se han instalado en su pestilente hogar. Pero estos es sólo el principio. Poco después, Un matrimonio ya en la edad madura fallecen en el invernadero de su casa de modo digno de la más retorcida de las películas de Destino Final que se pueda hacer. La culpa fue de una babosa con muy mala baba que se metió en un guante y de esta manera desencadena una serie de desgraciados acontecimientos que acaban en una tremenda explosión. El importante hombre de negocios se come una ensalada en la que accidentalmente su esposa ha troceado una babosa sin darse cuenta, y horas después explota (¿?) en medio de un restaurante. Una de las parejas de adolescentes fallecen en pleno acto sexual también debido al ataque de estos siniestros bichejos. La situación se vuelve insostenible y el sheriff y el concejal de sanidad deciden poner fin a la plaga.

slugs02Esto es lo que pasa cuando hay una babosa en tu ensalada

Las babosas protagonistas, la verdad, no son muy aterradoras por si mismas, pero son capaces ellas solitas de causar muerte y destrucción por allí por donde se arrastran. Se mueven desde las alcantarillas de la ciudad y les encanta salir por los grifos de las cocinas o por los váteres, siempre en los momentos más inoportunos. Además, tienen una inquietante capacidad: la de hacer que sus víctimas se queden en los huesos rápidamente y que de la nada aparezcan gusanitos blancos que terminan de devorar a la presa.

En cuanto al reparto protagonista, está formado por actores norteamericanos totalmente desconocidos por lo que que no los vamos a nombrar. Sí puede que os suene los nombres de actores españoles que participan, como Concha Cuetos o Emilio Linder. También hay una aparición especial de la mismísma Patty Sheppard, una mítica actriz norteamericana afincada en España que se convirtió en la Reina de las Scream Queens del fantaterror Español.

J.P. Simón, maestro al que le debemos peliculones del calibre de Supersonic Man, Los nuevos extraterrestres, La Grieta ó Mil Gritos tiene la noche. Un director al servicio del espectador que supo recoger el espíritu del cine de consumo yanqui y de esta manera convertirse en un cineasta de culto en Estados Unidos.

 

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