Cómic, Lo más Teenage Thunder, Migoyadas, Noticias, Opinión, tebeos

Periférica BLVD., La primera novela gráfica boliviana es cojonuda

Portada-de-la-novela-gráfica-HOME

logomigoyadas

LA PRIMERA NOVELA GRÁFICA BOLIVIANA ES COJONUDA

Por Hernán Migoya

 

Portada-de-la-novela-gráfica00A través de uno de los co-editores de esta obra, ha llegado a mis manos PERIFÉRICA BLVD., adaptación al cómic del best-seller homónimo del prestigioso escritor boliviano Adolfo Cárdenas. Se trata de un proyecto con mucha mira comercial cocinado entre dos buenos dibujantes de La Paz, Susana Villegas y Álvaro Ruilova, y aliñado con el color del también paceño Óscar Zalles; y, tal como se presentó a los medios, al parecer supone la primera “novela gráfica” hecha en Bolivia, lo cual significa seguramente que es la primera vez que unos artistas bolivianos dan a luz una historieta que tiene conciencia de adscribirse al concepto de “novela gráfica”, con todo lo que ello implica en términos de pretensiones, extensión (un centenar de páginas) y dedicación profesional.

Más allá de ello, de que sea una novela gráfica, un álbum o un tebeo, se trata de una sorprendentemente alocada y festiva tragicomedia policíaca, muy bien dialogada (ése parece uno de los puntos fuertes de la novela original) que he disfrutado en grado sumo. Por fortuna, no todo lo cultural que procede de países con reputaciones colectivistas tiene por qué atufar a dramón obrero ni a solemnidad estatal, que por inconsciencia es lo que también buscan encontrar algunos lectores occidentales con un penacho condescendiente. Periférica Blvd. demuestra que se puede ser más certero y crítico con la realidad mediante el espejo deformante (o no tan deformante) de la sátira esperpéntica, en este caso ataviada de astroso astracán, que a través de un enfoque pomposo y cargado de demostraciones gratuitas de “rigor”, muchas veces mortis, sobre un cadáver nonato de tanto artificio disfrazado de parto natural.

Artísticamente esta novela gráfica se escapa bastante de los cánones formales establecidos en los países con una industria historietística fuerte, en el sentido de que un editor “industrializado” les hubiese impuesto con seguridad un mayor miramiento a los fondos, por ejemplo. Sin embargo, aceptando que la pretensión premeditada de Villegas&Ruilova (me aperpleja el ser incapaz de diferenciar dónde acaba el estilo de una y empieza el del otro y versavice) era incrustar la cámara a ras de personajes y seguirlos en todo momento, creo que el lector, especialmente el lector europeo, quedará gratamente sorprendido, porque además la sensación de descubrimiento de algo nuevo (el tono histriónico pero efectivo de la historia -una noche de persecución policial febril para acallar a los testigos de un asesinato perpetrado por un teniente-, maridada con lo chillón de la paleta; la variopintez de personajes -el propio teniente que a nuestro pesar resulta divertido, su noble subordinado al que siempre dirige insultos demenciales, una antipática leyenda del grafiti, un tendero que sólo habla por canciones, un travesti beato, una poli apolillada…- ; o la representación de una realidad lumpen TAN parecida a la española que uno se pregunta si realmente nos diferenciaremos en algo en algún lugar del planeta) propiciará esa sensación de estómago lleno con la que terminamos de devorar una historieta sustanciosa.

Viñeta-interior01

Me hubiese gustado seguirle el rastro a una narración lineal, sin flashbacks algo arbitrarios sobre un par de personajes -un tic artie al tendido-, pero más allá de eso, creo que es una buena muestra de la pegada que puede tener la ficción de países latinos sin un descomunal bagaje historietístico si de repente se vuelcan en crear más cómics de producción y contenidos propios como éste. Lo propio es lo que lo hace exportable, precisamente.

Y una última cosa en la que acabo de caer: Periférica Blvd. no parece una adaptación. Que es lo mejor que se puede decir de una adaptación.

Me alegra mucho que Ruilova, de quien hace menos de un lustro edité en España un volumen recopilando sus magníficos Cuentos de Cuculis (Glénat /EDT), un título indispensable y casi único en su idiosincrasia para quien esté interesado en el género terrorífico de raigambre mitológica latinoamericana, prosiga resoluto su firme paso en el terreno del cómic. Ahora solamente cabe esperar que vuelva a su personal universo (su forma de narrar me recuerda a la de un Juanma Bajo Ulloa en viñetas) para deleitarnos con nuevas obras progresivamente de mayor calado.

Y no le quitaremos el ojo tampoco a lo próximo (o anterior) de Villegas.

 

PD. Gracias a Paki, a Marco Tóxico, a Shila Alvarado y a Pedro Casusol
por haberme hecho llegar este cómic editado por Editorial 3600 y Fundación Simón I. Patiño.

Susana-Villegas-en-su-estudio-02

Susana Villegas

 

Álvaro-Ruilova-en-su-estudio-(Foto-de-la-razon

Álvaro Ruilova

Previous ArticleNext Article