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Migoyadas: El culo de Nicki Minaj

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EL CULO DE NICKI MINAJ:
UN REDUCTO DE LIBERTAD CONTRA LOS FANATISMOS MORALES Y RELIGIOSOS
(Y EL CANON ESTÉTICO CONVENCIONAL)

por Hernán Migoya

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Los hombres y mujeres heteros ya tenemos nuestra Madonna a la que adorar.

El reciente videoclip de Nicki Minaj titulado Anaconda ya ha superado los 85 millones de visitas en Youtube y pronto alcanzará el centenar. Es la mejor noticia posible en un mundo de mierda, donde los fanáticos religiosos quieren acabar con la alegría de vivir global, y la alegría de vivir occidental ya está casi acabada por los moralistas fanáticos del pensamiento políticamente correcto.

Es divertidísimo ver a “gente de bien” como beatos católicos, integristas musulmanes y delirantes feminazis de acuerdo en algo; comprobar cómo se llevan las manos a la cabeza y se escandalizan ante el juego de nalgas de las cinco Pachamamas que protagonizan este videoclip. Por una vez, las imágenes son mucho más pegadizas que la canción.

“Anaconda” es un alegato contra los imbéciles de todo el mundo que no saben reír, que no saben divertirse, que están obsesionados con decirles a los demás lo que deben hacer o qué dogmas deben seguir: han sustituido un crucifijo por una foto de Facebook que compartir y el círculo vicioso se renueva, con el rebaño creyéndose todo lo que ve por internet en nombre de la moral. Siempre es más fácil un like acusatorio contra algo externo que un dislike cuestionador contra uno mismo.

Nicki es una chica negra y regordeta que lo mueve todo y su vídeo es una reafirmación del poder sexual femenino (que se quiere suprimir como motivación de la historia del ser humano de un plumazo, como si no existiese o nunca hubiese existido), al servicio de un compendio de imágenes decadentes que siempre disgustarán a los que creen que la vida es seguir una fe irracional, llámese catolicismo, comunismo o idiotismo.

Ahora, una chica negra, vulgar y gorda mueve el culo y decenas de millones de personas sienten su sismo.

Esto ha logrado más contra los fanatismos del planeta que las buenas intenciones de millones de tontos que nos creemos todo lo que leemos por la red y últimamente sólo parecemos dedicarnos a exhibir en ellas el sensacionalismo aplicado a los buenos sentimientos.

Gracias, Nicki, eres una Diosa mucho más completa que Jehová, Alá o Buda juntos.

Tu culo sí es sobrenatural y digno de veneración.

por Hernán Migoya

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